Tengo una mascota, mi pez se llama Fester (no podía encontrar como traducir su nombre). He tenido Fester por como 4 años. Fester ha tenido una vida llena de privación y negligencia.
En escuela tenía una amiga cuyo padre era maestro de las clases de biología para los estudiantes a que no les importaban mucho las ciencias. Tuvieron un lab sobre la diversidad de la vida donde observaran los peces en los vasos de precipitados (beakers?). Entonces, había muchos peces sin familias. Mi amiga me dio Fester porque sabía que tenía un acuario. El viaje por el bus y después el camino a mi casa fue un viaje muy traumático para Fester. Cuando le saqué a un tazón, intentó saltar al piso y matar a su mismo. (Por eso podemos ver que el primera experiencia que Fester tenía conmigo fue muy traumático.)
Los peces que yo ya tenía era pequeñitos, y por eso di Fester a una amiga con peces muchos más grandes que él. Algunas días después mi amiga me llamó y estaba muy enojada. Me dijo que si quería salvarle, fuera a su casa inmediatamente porque estaba yendo a sacarle por el inodoro. Cuando llegué a su casa, vi la causa del enfado. Fester había comido las aletas moradas, largas y sueltas del pez Beta, y todos los otros estaban encogiéndose en el rincón. Fester estaba nadando rápidamente en frente de ellos.
Tomé Fester y le puse en confinamiento solitario. He estado como eso por siempre con una excepción. Una vez compré un caracol muy grande para comer las algas. Se llama Lester. Estaba pensando, "pues, el caracol tiene una cáscara muy dura, y también es más grande que Fester." Pero, fui a vacaciones y cuando volví había solamente la cáscara.
Ahora, hay muchas algas por el cristal del acuario, pero esto es mejor para Fester. Es que, si puede ver su reflexión, se vuelva en loco y deja de dormir y de comer y sólo intenta matar el intruso. Pienso que es malo por su salud porque puedo oír siempre el ruido de él chocándose a toda velocidad a la cristal.
Entonces, ahora Fester viva solo, dentro de las algas. A veces, compruebo si está todavía allí, y a veces le doy una poca comida, cuando recuerdo. Pero, no te preocupes, Fester está superfeliz- ¡Prospera con la negligencia!