Después de algunas semanas aprendiendo sobre la política de El Salvador, quería compartir mis pensamientos. Ha sido muy apasionante leer, oír, y discutir noticias y análisis de este tema en su lengua original por primera vez. Este proyecto no es una investigación con fin de aprobar o desaprobar un hipótesis formal. Lo que quería hacer fue aprender más sobre las metas y políticas de los partidos principales y solicitar unas perspectivas sobre éstos. ¡Y por supuesto quería mejorar mi capacidad de discutir y entender estas cosas en mi segunda idioma!
Púes, por favor, no lea este proyecto como una opinión experta o sea, un juicio final y fija sobre el tema. ¡Todavía tengo mucho que aprender!
Quería enfocarme en las maneras en que el legado de la guerra civil todavía afecta a la política salvadoreña. Creo que es algo comprensible, puesto que la guerra terminó hace solo quince años y los dos bandos ya están institucionalizados en los partidos principales del país. Como uno de mis entrevistados ha dicho, “Ahora es solo que el campo es diferente. Es como las ideas o la critica o el insulto hace el otro, en lugar de las armas.” Es interesante como esto está manifestado hoy en día.
Esta semana algo pasó que tiene mucho que ver con este asunto. Tony Saca, que es a la vez presidente del país y del partido ARENA, dio un discurso en que criticó intensamente al FMLN a las fuerzas armadas, que es una institución apolítica desde los acuerdos de paz. Habló de “las nuevas olas populistas peligrosas a nivel mundial” y dijo en una entrevista más tarde, “Yo no tengo ninguna duda, que un gobierno del FMLN representaría el comunismo y el populismo; no tengo ninguna duda.”
Este tipo de lenguaje de miedo que usa es normal en las campañas del país. Lo más impresionante es que el dirigiría tales comentarios hacía las fuerzas armadas. Según
un coronel retirado “este tipo de mensajes podría generar un efecto negativo en algunos sectores que no conocen o dudan del nuevo papel que la Fuerza Armada ha tomado en tiempos de paz. Esto es peligroso en una sociedad que no se ha recuperado de las heridas de la guerra.” Creo que haya mucha gente que vive todavía con recuerdos de las atrocidades que cometieron el ejercito durante las ochentas. Qué Saca explotaría este hecho para insinuar que el ejercito todavía apoya al ARENA muestra que la historia del conflicto es todavía muy presente en el discurso público.
Otra cosa que he notado es que aunque el FMLN como partido no parece muy fuerte, mucha gente sigue apoyándolo. Como he discutido con mis entrevistados, parece que el FMLN ha tenido que pasar tanto tiempo luchando contra la derecha que no ha podido formular sus propias metas para el rumbo de país. Como dijo mi amigo de Guarjila, solo oponen, y no proponen. Cuando escuché el debate de El Faro, me sorprendió que Medardo Gonzales, el Coordinado General del FMLN, no me parecía un locutor muy bueno. Estaba repitiendo cosas que ya había oído muchas veces, y era verdad: ¡descubrí que su discurso era, palabra por palabra, tomado de la “Manifiesto a la Nación” de la convención del FMLN en 2006 que había leído en su pagina Web! Púes eso no me impresionó. Además no dijo nada especifica sobre como el FMLN quiere construir “una sociedad segura, productiva, solidaria, justa, democrática, soberana, educada y saludable”… y “una economía productiva, por supuesto, integrada al mundo, influyente, ambientalmente sustentable y sostenible, un uso intensivo del conocimiento.” Me pregunto si la gente apoya al FMLN solo porque no haya otras opciones viables, o si la gente tiene lealtad al partido porque lo apoyaba cuando luchaban contra las fuerzas armadas durante la guerra. Quizás esto sea otra manera en que la guerra todavía influya a la política.
Creo que es muy comprensible que la guerra sea presente en el discurso político porque casi todos los líderes del país vivieron durante y tomaron parte de la guerra.
Las palabras de un General retirado, Humberto Corado Figueroa, reflejan esto. Le preguntó en una entrevista con El Faro si le costaba imaginarse a un Ejército bajo la comandancia de un presidente del FMLN y el respondió:
“Me costaría en el sentido de que todavía los actores de la guerra estamos vivos. Probablemente cuando esta generación desaparezca y vengan otras generaciones de jóvenes políticos a conducir el país, ellos ya no van a tener ese lastre que nosotros traemos desde la guerra. Así como a nosotros nos costó en alguna forma aceptar la incorporación de ellos a la vida política, aunque lo hicimos disciplinadamente, a ellos también les cuesta convivir con nosotros.”
Creo que haya mucho sentido en estas palabras. Es muy difícil crear confianza entre personas y grupos políticos que eran enemigos en el recién pasado. Lo que ya han alcanzado en El Salvador es impresionante aunque todavía hay muchas cosas para cambiar. Tengo mucha esperanza en las generaciones que vienen y que el futuro será mejor para El Salvador.
Fuentes:
http://www.elfaro.net/secciones/Noticias/20070514/noticias1_20070514.asp
http://www.encuentroselfaro.net/debate_actual.php
http://www.elfaro.net/secciones/Noticias/20070514/noticias2_20070514.asp