“El Café Latino”
El viernes pasado fui al “Café Latino” en La Casa Hispánica de Oberlin. Había un evento en que estudiantes que viajaron a los países hispanohablantes para el mes de enero compartieron sus experiencias. Mi compañera del cuarto, Alice, compartió sus experiencias de viajando en Oaxaca, México durante un tiempo de luchas y huelgas. Otras personas nos contaron de trabajando en la selva con “zip-lines,” conociendo a algunos parientes para la primera vez, enseñando inglés, y más. Después de las presentaciones, comimos una cena rica y platicamos en español. Me impresionan algunas cosas de esta experiencia:
-las oportunidades para viajar y aprender en los países hispanohablantes son interminables, y si se usa los recursos de Oberlin y se persigue sus intereses, hay muchos proyectos que son muy buenos para cualquiera persona.
-tantos estudiantes de Oberlin son muy impresionantes y decididos
-hay tanta potencial para el aprendizaje del español aquí en Oberlin – los estudiantes del español sinceramente quieren practicar y conversar. Sin embargo, es difícil encontrar un ambiente en que sentimos cómodos y naturales. Tal vez yo siento así porque estoy en mi primer año de Oberlin y no estoy familiar con todas las oportunidades que son disponibles. Pero me gusta mucho este formato (de asistir a un evento y después tener la oportunidad de platicar con otras personas que estaban allí – una situación informal y agradable), y espero que haya más oportunidades semejantes en el futuro.
También hablé con una estudiante que vivió en Brasil por cinco meses y sabe portugués más o menos (mucho más que yo). Esto es muy excitante para mí. Lo más veces que hablo con personas de Oberlin sobre Brasil o Portugal, lo más personas que conozco quienes conocen a estos países o hablan portugués o conocen a alguien que hablan portugués. Estos encuentros me animan.
Una foto de una marcha que asistió Alice en Oaxaca.