Leer los microcuentos de Enrique Anderson Imbert me recuerda de Ana María Matute, cuyos cuentos leí cuando estaba en el colegio. Leímos "Los niños tontos" - microcuentos que nunca eran más que una o dos páginas. La mayoría de las veces eran nada más que unos párrafos. Y en cada cuento, había un niño tonto...y en la mayoría de los cuentos, este niño (o otro) encontró la muerte en una manera horible. Pero a mí me los gustan muchísimo. Tengo algunos en mi dormitorio...quizás cuando regreso pondré una nota aquí con uno de ellos. ¿A menos que necesito preocuparme sobre los derechos de autor?
Además, justo ahora encontré algo interesante cuando estaba buscando una palabra para hacer un "post":
http://www.telefonica.es/fat/lex.html