¡Una traducción nueva!

Hola! Mi experiencia con esta traducción fue un poco diferente que los otros para dos razones: la poema es más literal y directa, y  la traducción que yo usé como referencia es menos literal. La traducción (de otra traductor) cambia palabras, y usa frases que no son exactamentes en el original. Traduciendo esta poema fue una experiencia interesante – pienso que mi traducción es más literal que lo que usé como referencia. Aquí esta (el original y mi traducción):

Un perro ha muerto

Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.

Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.

Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz fría.

Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.

Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independiente
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.

No, mi perro me miraba dándome la atención necesaria
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.

Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas del mar,
en el Invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasando de pájaros glaciales
y mi perro brincando, hirsuto,
lleno de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.
alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más,
con el absolutismo de la naturaleza descarada.
No hay adiós a mi perro que se ha muerto.

Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.


A Dog Has Died

My dog has died.
I buried him in the garden
by a rusty old machine.

There, not too deep,
not too high,
where I will join him again someday.

Now he has gone with his coat,
his impoliteness, his cold nose.

And I, a materialist who does not believe
in a heaven promised to any human,
for this dog or for any dog
I believe in heaven, yes, I believe in a heaven
that I cannot enter, where he will wait for me
wagging his tail like a fan
so I can have friends when I arrive.

Oh, I will not speak the earthly sadness
of no longer having my companion
who was never a servant to me.
His was like the friendship of a hedgehog
holding onto independence,
the friendship of a distant star
no more intimacy than precisely what we needed,
no excess:
he never climbed all over my clothes
filling them with hair and mange,
he never rubbed against my knee
like other sex-obsessed dogs.

No, my dog would look at me,
giving me the attention needed,
the attention necessary
to make someone vain as me understand
that as a dog
with those eyes, purer than mine,
he was wasting time, but he kept looking at me
with the look he reserved for me
all his sweet, shaggy life,
his silent life,
close to me, never bothering me,
and asking for nothing.

Oh, how many times I wanted a tail,
to walk with him by the seashore,
in the Isla Negra winters,
in great solitude: above us, the sky
full of winter’s glacial birds
and my shaggy dog, jumping,
full of the voltage of the roaring sea:
my vagabond dog, my sniffing dog,
wagging his golden tail,
face to face with the water and the sea foam
joyful, joyful, joyful,
as dogs know how to be joyful,
nothing more,
absolutely as their shamelessness.
There is no saying goodbye to my dog that has died.

There was never a lie between us.
He went, and I buried him, and that was all.

3 Responses to ¡Una traducción nueva!

  1. Leah Goldman

    Por que elijiste este poema para traducir? Te gustan los perros o tienes una conexión personal a esta situacion?

  2. ¡Me encantan los perros! Siempre estoy interesado en el arte y la poesía sobre los perros. Nunca he tenido un perro que murió, pero tengo un perro viejo y tengo miedo de esta situación.

  3. Ay que impresivo!! Has aprendido algo sobre la traducion durante este proceso? Es mas facil escoger palabras y frases ahora? O simpre hay mas para aprender y descubrir? Me encantan los perros tambien entonces me gusta mucho este poema! :)