Oberlin en Solidaridad con El Salvador

Cuando viajé a El Salvador en Enero, aprendí mucho sobre mi mismo, y el mundo en que vivo. Había tiempos cuando sentía incomodo, emocionalmente y fisicamente: al principio pareció que sería muy difícil aprender español en ese ambiente porque la gente hablaron muy rapidamente, y no estaba segura que yo estaba una huéspede bienvenida, por la culpa de la involucracion de los estados unidos en la guerra civil. La comunidad en que quedaba se llama santa marta, y quedé allá por un mes. Todas las personas fueron afectadas por la guerra–Mi afritrión don David era un guerillero durante la guerra, y Rosa, la otra afitrión, se fue a Honduras a un refugio. Esta experimenta me volvió a una persona más agradecida. La primera cosa que realizé fue que no había apreciado todo lo que tuve antes de llegar en El Salvador. Aprecio mi libertad, y comodidad mucho más.