Aquí es el poema siguente de Muerte en la Rua Agusta. Estoy emocionada sobre este poema porque “Anonimo” aparece! En el primer poema hay un trozo de papel donde alguien escribí: “Anónimo dijo: esto ni se lee ni se entiende”. Es muy interesante porque Anónimo es en relación a la muerte de Gordon, pero no sé seguro sí es un parte o la causa de la muerte. Estoy deseando leer los poemas que viene para ver el desarrollo del personaje.

 

5

 

Gordon tenía cuatro libros en su mesa:

Cómo emplearse sin empleo,

Manuel de jardinería para principiantes,

El ABC del origami,

Guía del viajero: España y Portugal.

Se los había regalado Ralph,

junto con un cuaderno azul (de las albercas),

uno blanco (de los dibujos)

y uno verde (su diario).

 

En cada libro Gordon había puesto su marca:

Una G negra con bordes amarillos.

Luego había examinados los libros

en busca de alguna trampa,

algún mensaje secreto hundido entre las páginas.

Antes de comenzar a leerlos

los había puesto en el pasto afuera,

abierto cada uno en la mitad exacta,

y se había dicho:

hoy duermen afuera

y si mañana están en el mismo lugar

podrán entrar de nuevo a mi casa.

Y los cuatro entraron.

 

Con los cuadernos fue menos estricto,

los dejó descansado uno o dos días en la mesa,

no los miró ni una sola vez hasta que finalmente,

compadecido, se acerco al montón y escribió su

nombre

completo en las tres portada:

Gordon Smith.

En el cuaderno azul anotó, Mis Albercas,

en el blanco, Mis Dibujos,

en el verde, el preferido, Mi Diario, y debajo:

 

LUNES

hoy saqué la basura,

hoy desayuné dos panes con mermelada,

hoy me lavé los dientes,

hoy salí al jardín y saludé a los vecinos,

hoy no estaba don jaime,

hoy comí mucho, más tarde cené.

 

Cuando colocó el punto con su pluma negra

sintió una presencia por encima del hombro,

volteó y no había nadie pero era alguien.

 

Lo sabía Gordon, y cerró los ojos

hasta que vio esa cara y le preguntó: ¿quién eres?

La cara con los dientes chuecos, la cara vieja,

le respondió: llámame Anónimo.

Y al día siguiente el diario estuvo mucho mejor.