30 julio 2014

Hoy cumplo 69 años. Vamos a festejar en casa con una picada, unas cervecitas, y un montón de torta. Lo que me importa realmente es si mis nietos, Lupe y Emmanuel, la pasan bien. Me hace tan feliz verlos divirtiéndose.

Ahora son todavía jóvenes, pero sé que con Maruja vamos a hablarles sobre lo que pasó a su abuelo. Ya cuando es el momento, les vamos a decir toda la verdad. Ya saben algunos detalles – Lupe más que Emma, ella es un poco más grande – pero no saben todo. No saben de la tortura, de las condenas de los lideres, de los indultos después. Saben que pasó algo, y eso no basta. Tengo miedo de que los jóvenes de este país ya no se enfoquen mucho en nuestro pasado. Sí, tenemos Parque de la Memoria, y ahora la ESMA también es una especie de museo para acordarse de los hechos. Pero no es bastante. La gente se preocupa más por el mundial reciente que por cualquier otra cosa. Me hace pensar en cuando ganamos hace como 25 años, cuando jugaba Maradona. Messi para ellos es tal cual, y la gente necesita que él sea así. La pantalla gigante con la cara de Leo en 9 de julio es un buen ejemplo. Bueno, no quiero ser muy pesada. El mundial no es el mal. Sólo que no me parece lo más importante. Cuando perdimos a Alemania y muchos pelotudos fueron al Obelisco para romper vidrios y hacer lío yo pensé, “Dios mío, la gente se preocupa por eso como si fuese el final del mundo…” Me decepcioné bastante.

Hace unos años volví a dar clases en un colegio para chicos de recursos bajos en un barrio muy pobre de Capital. Doy una clase de poesía a adolescentes. Ellos me dicen que soy una abuelita y no puedo saber nada de poesía, pero les digo que sí, soy una abuelita, y también soy la mejor poeta que ellos vieron en toda su puta vida. Eso genera mucha risa, cuando les digo cosas así medio inadecuadas.

Me hace muy bien volver a enseñar, y también me hace escribir como escribí antes, como no he escrito en muchísimos años. Sigo viviendo con Maruja y su familia y paso mucho tiempo cuidando a los chicos. Me preocupa por el estado del país, por la economía horrible que nos manda al diablo. Pero ya veo que hay un paz que no era antes, que ya no hay miedo como había aún después de la dictadura. Pusieron en el cárcel algunos de los ladrones, como Videla, y ya casi están todos muertos. Kirchner fue buen presidente, y ahora Cristina sigue su camino y hace lo que puede para los derechos humanos. Yo puedo ver que ella es buena mujer. Más allá de estas preocupaciones de abuelita, he llegado a tener un sentido de paz que no tuve durante la mayoría de mi vida. No escribía, no hacía mucho duelo. Ahora lloro, escribo, grito, bailo, paseo en el parque botánico, respiro. Cuido a mi familia como siempre hacía, pero también veo que todavía algo de mi vida queda, y tengo que aprovecharla.

un beso y chau,

–Lolo

1 thought on “30 julio 2014

  1. ssvolk says:

    Gracias, Carlota, por dejarme acompañarte es este viaje que es tu vida. No puedo creer que ya tienes 69 años – que locura. Bueno, ya no somos los jovenes que fueramos, no?

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