30 de julio, 1980

Hoy cumplo 35 años, pero tengo poco para festejar. Vivo ahora en Rosario, en la casa de mis padres. Mi hermana Maru vive cerca de acá con su marido y sus dos hijos. Mi hija Maruja ya tiene 6 años y es una alegría verla creciendo. Estar con mi familia y la única cosa linda que tengo ahora en mi vida, pero también me da mucho miedo porque sé lo fácil que sería perderlos en un segundo. Sé que con este gobierno de mierda ya no podemos confiar en nada. Sé que son monstruos.

Hace casi un año y 7 meses que desaparecieron a mi marido. Ya sé por lo que pasó a los otros montos que él debe estar muerto ya. Me da tanta pena no saber qué le pasó, cómo está, si todavía está, si no. Me estoy volviendo loca, pienso a veces, porque vacilo tanto entre querer saber si está vivo y saber desde ya que ya está muerto. La incertidumbre es como otra capa al dolor que ya tengo porque él no está conmigo y con Maruja. Es como tener un hueco en cada momento del día, es como no poder respirar bien porque le falta aire en todas partes. Quiero saber que le pasa, no quiero saber nada.

Maruja me pregunta cada día por su padre y me rompe el corazón cada día. Ella va a la escuela acá en Rosario pero no le está yendo bien. No pudimos explicar la situación a la escuela por miedo de que nos denunciara, así que las maestras no saben por qué Maruja es tan frágil y rara estos días. Ella es re inteligente pero no le da bola a su tarea. La única cosa que la ayuda es pasar tiempo con mi mamá en la cocina. Le encanta verla cocinando, y mi mamá tiene una manera de hacerle reír que es tan linda.

Mis padres saben que es un peligro tenernos en casa, pero no les importa. Esto también me sorprendió al principio porque ellos estaban a favor del golpe. No les parecían que Isabelita era buena presidente. Bueno, yo estaba de acuerdo, pero igual vi que el golpe no fue buena cosa. Ellos cambiaron de opinión cuando vieron toda la censura en la sociedad, y más aún cuando les dije que tomaron a Emilio. Ellos me tienen mucho miedo, pero veo que intentan esconderlo, quizá por Maruja, pero probablemente por mí también. Ellos son mi única fuente de normalidad en un mundo que ya no tiene mucho sentido para mí. Hoy festejo mi cumple, pero sólo porque significa que estoy viva, y que mis padres, mi hija, y mi hermana también. Pero la otra cara del cumple es que no está acá Emilio, que quizá no tenga más cumples.

 

Lolo

1 thought on “30 de julio, 1980

  1. ssvolk says:

    Hola, Lolo. Lo peor es no saber, no? Las cosas que pasan en Argentina – a veces parece que nos hemos trasladados a otro mundo, a un manicomio. Y tu, que está haciendo para pasar los días?

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