29 de diciembre 1990

La puta que te parió no me mencioná el hijo de puta ladrón pelotudo, nuestro querido presidente, Carlos Menem. Hace como cinco años que tuvimos el juicio a la junta y por una vez en este país sentí que el gobierno puede ocuparse por su gente. A Menem, evidentemente, no le importa un pito cómo se siente a ver Videla, Galtieri, y Massera ser libres cuando nos robaron nuestras vidas. Nuestra libertad.

Mi hija Maruja está tan enojada que está sudando. Ella se está politizando mucho, y la apoyo completamente porque no podemos dejar que las cosas nos pasen, tenemos que activarnos más. Mi mamá está preocupada porque piensa que Maruja se va poner en peligro. Le dije que no, que el país sigue siendo una mierda pero ya no estamos en la dictadura, pero mi mamá se preocupa igual. Le entiendo bien. Maruja quiere ir a Capital a cursar en la UBA cuando se reciba del colegio y la voy a dejar. Si yo no hubiera ido, no hubiera conocido a Emilio, no hubiera tenido la vida que tuve. Es raro hablar de mi vida como ya pasó, pero medio que me siento así. Ya me siento vieja, tengo 45 nada más pero ya pase tanto tiempo estando triste y cansada que no creo que voy a volver a ser cómo era antes. Por eso veo en mi hija las nuevas posibilidades. Ella puede continuar lo que su padre comenzó. Ella es mi todo, mi esperanza.

Mi papá está muy enfermo, ya no se sabe cuánto tiempo más se aguantará. Todavía vivimos con ellos, nunca nos mudamos, así que yo y mi mamá nos encargamos de él, y lo cuidamos muy bien. Es la única cosa que se puede hacer ya. En un sentido estoy agradecida que la vida me llevó hasta la casa de mis padres en Rosario de nuevo. No quiero estar más en Buenos Aires. Escuché de las manifestaciones, de las Madres, de todo el arte y los movimientos que se están poniendo poco a poco ahora para decir lo que pasó, y para decir que no puede pasar jamás. Nunca más, dicen. Estoy contenta escuchar que está pasando ahí, pero no quiero tomar parte. Mi lugar está acá, al lado de mi papá, cuidándolo, y a mi hija también. Ya casi es su momento andar y cambiar el mundo.

Beso,

Lolo

1 thought on “29 de diciembre 1990

  1. ssvolk says:

    De Menem, lo dijiste mejor que yo pudiera. Pero que haces de tu vida? Todavía eres joven, puedes encontrar a otro, no? Ya no es tiempo de quedarte en casa. Vayas a buscar empleo…y alguien con quien puedes construir una vida nueva.

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