10 diciembre 1983

Por Dios es oficial. Alfonsín es el presidente, Alfonsín es el presidente, no puedo dejar de repetirlo como si se revelara ser mentira si no se cae de mi boca con cada instante.

Tengo mucha esperanza. El día después de perder Las Malvinas, ya hace casi un año y medio, cuando Galtieri renunció la presidencia y nos aseguraron que iba a haber una transición a la democracia, no lo pude creer. Quería creerlo, pero tuve tanto miedo de que no era de verdad, que Bignone, el próximo ladrón que ocupó la Casa durante la transición, iba a tomar poder de nuevo e íbamos a caer de nuevo en otra situación pésima. Fue todo tan rápido – Las Malvinas, el renuncio, las elecciones, y ahora, Alfonsín.

Mi papá, que mucho antes apoyaba mucho a Perón, consideró fuertemente elegir Lúder, pero tuvo miedo de que iba a causar más caos. Alfonsín nos prometió un nuevo futuro, un nuevo comienzo. Y lo más importante – Justicia. ¡Justicia! No sé si va a llegar la justicia, pero aún la posibilidad de aquella me llena el corazón. Antes de la elección hubo tantas manifestaciones y marchas, hay tanta gente ahora que se preocupa por los desaparecidos y por investigar qué pasó durante la dictadura que me cuesta NO creer que quizá llegará la justicia. Es un momento tan lleno de alegría. Es la primera vez en años que siento que el país va a volver a ser un hogar para mí.

Maruja, mi amor, mi felicidad, canta conmigo: ¡Alfonsín es el presidente! ¡Alfonsín es el presidente! Ella ve que por fin su mamá está más feliz, que estoy (casi, no sé) bien. Pero me doy cuenta de que ella no sabe qué significa tener este nuevo presidente. De hecho, yo tampoco.

Lolo

1 thought on “10 diciembre 1983

  1. ssvolk says:

    Un día de alegria, dejar atrás los milicos. Ahora vamos a ver si Alfonsín cumple con sus promesas de llevarnos a la justicia. Tengo mis dudas, pero si me sorprenda, tanto mejor!

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