El vestuario de terror

25 de Julio, 1978

Ya no sé como sacarme de mi cama. Me acuesto con un nudo en mi cabeza llena de planes y preguntas y quejas y deseos. Una parte de mi consciencia cree que mañana, después de horas soñando, voy a surgirme en otro mundo iluminado por la esperanza realizada. Los cuerpos flotando en el río, cada uno será recordado públicamente, estrañado, declarado, lamentado. Las lagrimas que ellos perdieron a los pisos hecho de concreto congelado que apoyan los centros clandestinos, mezclarán con las que han brotado sus familiares en un río fresco: su tinte no será marrón, sino un azul celestial que realmente refleja el cielo y los ojos infantiles de los bebés secuestrados. Este río fluirá por las venas de los militares para purificar su sangre envenenado con el hambre insaciable para matar. Esto es la ilusión que me había dejado escapar de las horas sedientas y gríses, durante cuales las paredes de mi departamento reciben proyecciones inesperadas de alambres electricas serpenteando aldrededor del marco de una cama metalica. “Margarita,” se llama: un hombrecito con bigote amarra un cuerpo desnudo con cordel áspero mientras su compañero levanta la Margarita y la baja hacia el recto del preso. La imagen desvenace antes de que puedo reconocer la cara. Porque temo que la identidad sea de una persona querida a mi que todavía está libre, o que sea yo mismo. No leo el futuro pero a veces lo veo.

Pero la confusión con que termino mi día ahora no me deja dormir aún en una paz precaria. Con la ausencia de Fernando, solamente la ansiedad y el sudor me acompaña por la noche. Julia y yo nos mantenemos mitad-despiertos durante toda las noche. Ella me dice que teme por la serenidad del bebé todavía creciendo en su panza, pero he perdido este nivel de preocupación. Mi temor centraliza en la cuestión de sobrevivir. Conozco a gente que conocen otra gente de nuestro edad que han perdido sus seres queridos con bebés jovenes o todavía nonatos. Qué van a hacer con bebés? Van a acusarles de ser subversivos ya simplemente porque sus padres eran, y matarles antes de que hablaran sus primeras palabras?

This war on our psyches and bodies is paralyzing and confounding. Over two years we’ve been dragged into a sphere of unlivable existence. Truth has been shattered so vehemently, I find myself allowing doubt to enter my being as an almost soothing respite from the pain of believe all the rhetoric around us is diabolical theater. The truths I hold in my body are usurped, extracted, and performed paradoxically by inflictors of the utmost evil and harm to the human race as an intricately tailored costume capable of making any blemish look elegant. My parents used to do community theater in Yiddish. I remember going to their rehearsals as a child and even though I did not understand a word of what they said I knew they spoke the lines of fictional characters with every fibre of their being because they knew to the core that these stories were true to their experience. Now I see the opposite on our blinking television screens that only propagate messages from the junta. I know the meaning of every word out of their mouths, yet there is poisonous falsity in each syllable. It stings my bones. And now I feel it as electric shocks running through my most vulnerable crevices, and the pain is unbearable because I know that one of the bodies I am most closely tied to feels it also. Now? Two minutes ago? 3 days ago for the last time because the air surrounding his body no longer gets spiced with the flavor of his carbon dioxide and then rejoins the oxygen in the vicinity, forever changing the composition of the world’s elements? Fernando? If you are there, I hope you know that the pain you feel is not a sacrifice, as they say on television without blinking an eye. We the country of Argentina have not failed our rulers; our rulers have abused and violated the people they refuse to recognize even exist. Do not let their lies remain in your skin cells for even an instant.

I sit here, poured over an English dictionary translating my truths to the language that represents economic and political exploitation so that you all, in your anglophone fantasy may know the horror of our lived terror behind the convenient shroud the junta drapes across our beautiful bloodstained land. Perhaps I will publish this someday.

One thought on “El vestuario de terror

  1. ssvolk says:

    When did Fernando disappear? What have you heard from him? Have you tried to find any news from him. Muy preocupante, por supuesto. Pero sigues trabajando en la misma oficina. Qué dicen ellos? Vivimos una pesadilla, pero algun día nos vamos a despertar. Has visto a esas mujeres que circulan en la Plaza de Mayo? Les dicen locas, pero no lo creo.

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